Retención de parlamentos en obras de teatro cortas

Retención de parlamentos en obras de teatro cortas

Algunos actores que están comenzando a representar personajes en obras de teatro cortas piensan que lo que deben hacer es memorizar completamente sus diálogos, para así ofrecer una buena función.

No obstante, podría ocurrir todo lo contrario, pues al hacer esto, si olvidas una sola palabra, el resto de ideas también desaparecerá.

Empieza por literalmente meterte en la piel del personaje que te haya sido asignado. Dicho de otra manera, adopta sus posturas, su modo de hablar y en general las acotaciones actorales que vengan en el guión.

Al llevar a cabo esta diligencia, lo que verdaderamente estás haciendo es comprender el motivo por el cual actuaría es de cierta manera, si fueras esa persona.

También será de gran ayuda si prácticas tus diálogos moviéndote constantemente, como si lo hicieras sobre el escenario. (Puedes realizar este ejercicio en el patio de tu casa o bien en tu habitación). Siempre repite tus diálogos en voz alta y de la forma en la que los dirías frente al público. De nada sirve murmurar, pues así no articularás bien las palabras y tu dicción no será óptima.

De ser posible, pídele a algún miembro de tu familia que se encuentre desocupado, que te de la réplica. Es decir, que interactúe contigo como si fuese el histrión con el que le tocará charlar.

Otra cuestión que es de suma utilidad, sobre todo al aprenderse varias obras cortas de teatro es saber el momento exacto de tus intervenciones. Lógicamente para ello deberás estudiar el guión en su totalidad y no únicamente las porciones en las que hablas.

De esa manera, al estar tras bambalinas escuchando lo que ocurre en escena, tendrás el tiempo necesario para preparar tu ingreso y que sea percibido por el público como una acción completamente natural.

Divide tus rutinas de ensayo de acuerdo a las escenas en donde actúes. No intentes aprendértelo todo de una vez. Es mejor que lo hagas paso a paso.